Algunos pacientes pueden presentar cuadros de dolor muy intenso en un brazo o una pierna que en ocasiones no se relacionan a con un golpe directo o si lo hubo, no fue muy intenso.
Cuando aparece este tipo de dolor, generalmente es por la estimulación directa del nervio o sus conexiones.
Cuando un paciente refiere alguno de estos dolores, generalmente son en las partes mas alejadas o distales de las extremidades, que se presentan después de un traumatismo a veces no tan intenso, y la duración del dolor es mucha asi como la intensidad es mayor de los esperado y se acompaña de una pérdida de las funciones de esa extremidad.
Puede haber dos tipos de dolor
Dolor regional complejo tipo I
Este tipo de dolor se presenta mas en mujeres que en hombres, y se puede observar más en pacientes de 50 años o mayores.
Se produce luego de alguna lesión en brazo o pierna, y se produce una respuesta desproporcionada para el daño que hubo por la lesión. Los pacientes lo refieren como un dolor profundo que se agrava con los cambios de inclinación, es decir, el dolor aumenta con el declive.
El dolor puede ser continuo, e incluso estímulos que normalmente no provocan dolor pudieran provocarlo y se acompaña de inflamación de la extremidad, cambios en la circulación y no se observa daño mayor que justifique el dolor.
Dolor regional complejo tipo II o Causalgia
Generalmente hay una lesión parcial de un nervio periférico o de alguna rama nerviosa principal, el dolor es superficial y no se modifica con los cambios de postura.
En algún momento puede presenta edema y cambios circulatorios, y no hay evidencia que justifique el cuadro intenso de dolor y disfunción.
Cuando vemos este tipo de dolores, observamos en la fase aguda los síntomas sensitivos que ya mencionamos, además de los cambios circulatorios, y en la sudoración, así como disminución en las funciones.
Posteriormente pasa a una fase distrófica, donde se presenta un dolor intenso, frialdad de la piel de esa extremidad, cambios de la piel con aumento en el crecimiento del pelo, alteraciones en el crecimiento de las uñas, atrofia de las palmas o plantas y engrosamiento de la piel.
La ultima fase es la fase atrófica, donde se presenta atrofia de la piel, músculos y hueso, con disminución en el movimiento de las articulaciones.
Se deben de realizar estudios de la extremidad para descartar otras causas del cuadro de dolor.
Confirmando el diagnóstico el manejo de estos pacientes es difícil, por su pobre respuesta a los analgésicos comunes, debiendo utilizar analgésicos potentes.
Se ha visto que la Neuroestimulación es uno de los tratamientos en los que se ha visto en pacientes seleccionados buenos resultados. Es un método reversible y no destructivo efectivo para el dolor crónico intratable.
La estimulación provoca adormecimiento en la zona dolorosa y ayuda a mejorar los síntomas, pero no en todos los pacientes está indicado. Se puede aplicar en pacientes con, Dolor crónico benigno, Dolor que no tenga tratamiento para la causa del dolor, Que no ceda con la medicación. Acude con tu Neurólogo para una mejor evaluación y tratamiento.