Cuando un paciente inicia de pronto con sensación de debilidad de una pierna o brazo en la parte mas alejada que poco a poco va avanzando y que se extiende a otra extremidad, debemos descartar se trate de un Síndrome de Guillain-Barré.
El término síndrome de Guillain-Barré (SGB) se refiere a una enfermedad que afecta los nervios periféricos de forma aguda y que progresa y avanza de forma rápida.
Aunque no hay una causa específica de por que aparece este síndrome, en muchas de las ocasiones podemos relacionarla a alguna otra alteración, muchos casos comienzan luego de 1-4 semanas después de una infección respiratoria o gastrointestinal.
El organismo causante a menudo no puede ser identificado. Esta enfermedad se sabe que está asociada con ciertos virus (citomegalovirus, virus de Epstein-Barr, virus de la varicela-zoster virus, el VIH), bacterias (Campylobacter jejuni, Mycoplasma pneumoniae) y vacunas (rabia, Papiloma humano, AH1N1, etc).
Este síndrome se presenta clásicamente con una debilidad que puede iniciar en los dos lados del cuerpo, que inicia en las partes mas lejanas de las piernas o brazos y poco a poco va aumentando y abarcando toda la extremidad hasta llegar al abdomen o el tórax. Algunas veces puede también haber adormecimiento. Algunos pacientes pueden sentir dolor cuando la enfermedad va iniciando.
Cuando el paciente acude con el doctor, es muy evidente la falta de fuerza en una o varias extremidades, pero también puede haber alguna alteración de los nervios de la cara o los ojos. Cuando la enfermedad avanza, puede llegar a ser tan complicada que afecta la respiración y la función de corazón.
Generalmente los síntomas que el paciente presenta son muy claros y nos indican que se trata de un Síndrome de Guillain-Barré y no es necesario realizar estudios. A menos que el diagnóstico sea muy dudoso, se deben realizar estudios de función de los nervios para corroborar que se trata de esta enfermedad. Los estudios de imagen de la cabeza o la columna no son útiles en este caso.
En algunos pacientes puede ser necesario tomar una muestra del líquido con una punción en la espalda para descartar otras enfermedades.
Solo hay dos tratamientos efectivos para esta enfermedad, ya sea con uso de Inmunoglobulinas, que es un medicamento que debe aplicarse por la vena con el paciente hospitalizado o con Plasmaféresis, donde el paciente se conecta a una maquina que se encarga de cambiar el plasma de la sangre.
Entre más a tiempo se inicie el tratamiento, mejor evolución y pronóstico tendrá el paciente. Los pacientes que presentan alguna complicación deberán ser tratados en una unidad de cuidados intensivos, ya que las complicaciones pueden llegar a ser mortales.
Es muy importante que en caso de sospecha de esta enfermedad, el paciente sea llevado de inmediato a un hospital donde lo valore un Neurólogo y se le pueda dar el mejor tratamiento.