Las hemorragias o sangrados en el cerebro pueden ser una complicación importante de otras enfermedades, una de las principales son las embolias.
En muchas ocasiones, especialmente cuando un paciente tiene problemas de la circulación cerebral, el 10% puede presentar una complicación con hemorragia, es decir, sangrado en el tejido del cerebro.
La mayor parte de las veces, estos sangrados se relacionan a descontrol de la presión arterial, pero otras causas pueden ser por:
- malformaciones de las arterias y/o venas del cerebro
- enfermedades de la sangre (hemofilia, plaquetas bajas, leucemias, etc.)
- uso de medicamentos que afectan la coagulación y que son de mayor riesgo en pacientes ancianos, hipertensos, con antecedentes de embolias o traumatismos craneales.
- Inflamación de los vasos sanguíneos del cerebro (vasculitis)
- drogas como anfetaminas y cocaina
- traumatismos o golpes
El daño que estos sangrados pueden provocar va en mucha relación con el tamaño que tengan, es decir, a mayor sangrado, mayores síntomas y mayor daño.
SINTOMAS
Los pacientes con sangrados en el cerebro pueden presentar síntomas muy variados, dependiendo de en que área del cerebro este localizado el sangrado y el tamaño que tenga, puede haber:
- dolor de cabeza
- vómito
- disminución del estado de alerta
- crisis convulsivas
- alteraciones o dificultades para hablar
- cambios en la forma de caminar o incluso dificultad para caminar
- pérdida de la conciencia o coma
- etc.
Las pruebas rápidas y estudios que nos ayudan a confirmar o descartar la presencia de sangrado incluyen:
- TAC de cráneo – es el estudio inicial que se debe de hacer.
- RMN – es más específica para lesiones del área posterior del cerebro.
- Punción lumbar – obtención de líquido por la espalda, solo cuando los estudios de imagen no sean concluyentes y se desea confirmar la hemorragia (y no es para cualquier tipo de sangrado)
Es importante tomar en cuenta la edad, otras enfermedades que tenga el paciente, si usa algunos medicamentos, el tamaño del sangrado y que estructuras esta comprimiendo la sangre para saber cual es el mejor tratamiento y que pronóstico tiene ese paciente.
Ante cualquier síntoma neurológico que nos haga sospechar un sangrado es importante acudir a una sala de urgencias y que sea valorado por un Neurólogo.
Algunos pacientes que tienen un sangrado en el cerebro deben ser operados, pero eso dependerá de le evaluación que el Neurólogo haga de las características de la hemorragia.